lunes, 7 de julio de 2008

Deme una sandía por favor, pero no es para mí!!!


Estos días estuvo dando vuelta una nueva noticia sobre un aminoácido llamado citrulina que se encuentra en la cáscara de la sandía, y que tendría los mismos efectos sobre el cuerpo humano que el viagra. Después de haber pasado gran parte de mi vida detrás del mostrador de una farmacia, puedo intuir las nuevas situaciones que se van a dar en fruterías y verdulerías, aquí algunos ejemplos:

-Cuando los hombres entren en la frutería y los atienda una mujer en vez de un hombre, preguntarán si pueden hablar con el verdulero.

-Si hay muchas mujeres en la verdulería, pedirá un kilo de manzanas guiñándole un ojo al frutero de turno (en la farmacia el kilo de manzanas equivale a una tirita de aspirinas, el guiño de ojo es igual)

-Cuando no quede más remedio que ser atendido por una mujer, pedirán la sandía más grande que haya, seguida de la frase: "es para un amigo". Es increíble la empatía que hay en estos casos, uno puede ver lo bien que le va a los amigos de la gente a los pocos días, cuando los clientes pasan a ser los más amables y simpáticos del barrio.

-Las sandías aumentarán de precio notablemente

-La gente irá a hacer colas a los ambulatorios para que sus médicos de cabecera les receten sandías, en lo posible que entren por la seguridad social

-Los hombres comerán sandía a escondidas y nunca confesarán en una primera cita que consumen esta fruta

No hay comentarios: