Hoy os traigo dos imágenes graciosas. Graciosas, sí, pero son un claro reflejo de nuestro mundo corrupto y superficial.
La primera imagen nos habla de que al final, lo que cuenta, es el dinero:

La segunda nos enseña la superficialidad de las cosas, cómo unas simples gafipastas cambian completamente nuestra percepción de las cosas:

En fin, así es la vida.
Sed felices.
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